Cuando parecía que Le Privé (0-1) empezaba a enterrar sus sueños de ascenso, apareció Fabbri (la figura del match) y la clavó al lado del palo para empatar el partido a falta de 5 minutos. Con el envión, los rojinegros fueron al frente y se llevaron un triunfo que instantes antes era impensado, gracias a una arremetida de Ella.
Cerca de las 15 hs, los jugadores de Le Privé empezaron a arribar a las canchas. El precalentamiento fue más intenso que otras veces, lo cual generó que algunos jugadores del equipo (por ej, el capitán Erusalimsky), empezaran sin piernas el partido. La estrella lo ayudó a elongar, lo cual generó polémicas fotografías tomadas por la novia (una botinera más, y ya van...) de Juan Fabbri, que resultó ser una infiltrada fotógrafa de una clandestina revista "hot".
En el aire se respiraba un no sé qué. Quizás era el receso invernal de 3 semanas, quizás era el horario al cual pocos jugadores están acostumbrados (16 hs), o quizás era el extraño semblante del rival, que parecía un equipo sin compromiso y casi histriónico, más emparentado con los personajes de una película de Hollywood estilo "Buddy SuperStar" que con un ríspido equipo de la C del torneo.
La seriedad parecía perderse definitivamente cuando apareció el árbitro, 15 minutos tarde: Un niño que podría tener 16 o 17 años, símil mellizo de Moralez, o quizás hijo de algún polvillo que habrá concretado el padre de Maxi con su prima, sabido es que esto es cada día mas común (en VDP se puede citar a N. "la garza", entre otros).
El partido comenzó con 8 jugadores para los amarillos de La Furia, que sin embargo sorprendieron teniendo la pelota los primeros 2 o 3 minutos. Afuera, el rojinegro tenía una hinchada muy particular: Gabriel M, Claudia F, Lara M, Laura H, y varios fanáticos jugadores amateur de "gordo fracasado" que querían ver a la estrella de Le Privé en acción.
Del primer tiempo no hay mucho que decir la verdad, el partido fue horrible. Muy trabado, sin llegadas de gol para ninguno de los dos equipos (rápidamente llegó el noveno jugador de La Furia). Le Privé aspiraba a los pelotazos de la gorda (no estaba en su día) para los de arriba, pero no se encontraban. Con un poquito de toque y confianza, le alcanzaría a La Furia para ser apenas superior. El 0-0 estaba bien. El partido era ríspido, sorprendieron en ese sentido los amarillos, que terminaron jugando a dientes apretados. Queda para nota de color cómo se fue propagando en pleno partido el mensaje entre los jugadores de La Furia acerca de "quién era ella", que ya es famosa en el torneo. "Ya queda claro quién es, no?"... "sí, sí, ES ÉL". Ella chicos, ella, no él, ella.
El árbitro, la figura del primer tiempo, un desastre total. Daba lástima lo malo que era, porque realmente parecía que era un problema de incapacidad de hecho (ver Código Civil). Si este hombre trabaja de referee, es porque el modelo Kirchnerista no termina nunca de dar oportunidades. Los saques de arco demoraban mucho en ejecutarse porque ambos equipos ponían barrera (jajaja) y el árbitro, pobre, no sabía qué hacer. Final del asqueroso primer tiempo, un equipo sin diálogo en el descanso, y a arrancar el segundo viento en contra (el negro tenía más miedo que cuando S.R.A. se lo llevó detenido).
Si del primer tiempo, lo más destacable de Le Privé era Fabbri, y lo más olvidable era el capitán (qué importante será para el grupo humano, una suerte de Abreu, si no no se entiende por qué mantiene la titularidad), esto se continuó acentuando. El Gran Micchielli estaba apagado, poco picante, frío... Se lo notaba molesto consigo mismo con su mal partido. Ante esto, desde la derecha, JF se multiplicó y aparecía por todos los sectores de la cancha cortando, armando juego y proyectándose. Por la izquierda, del 10, nada. Algún tiro de afuera de la Furia muy desviado, y un tiro libre ejecutado por Il que se fue lejos eran lo único de un partido que realmente era para el bostezo.
Cerca de los 7' st, buena habilitación del de Austria para Cañonero, que definió bárbaro por sobre el arquero. La pelota pegó en el travesaño, picó en la línea (no quedó claro si entró o no), y el árbitro, que seguro piensa que la bocha debe tocar la red para ser gol, no dudó en hacer seguir. Micchielli se tiró al piso (pues estaba muy cansado), y aprovechó para quejarse y gritar "fue gol, fue gol". El hostigamiento de los rojinegros al árbitro era constante, y el pobrecito tenía cada vez más cara de querer irse a tomar una leche calentita con su mami y que lo arrope (Algo parecido esperaba Erusalimsky del gran si no había triunfo final).
Promediaba el segundo tiempo cuando tras un mal saque de Iancilevich para salir en una contra, la pelota fue interceptada por un amarillo, que tocó para el central de la Furia que volvía del área y remató desde la puerta de la misma, seco, fuerte, al palo derecho del arquero (africano?). Nada que hacer para el 12, gol de La Furia, y un frío en la cancha que hacía recordar a los días en que Ella no está para cobijarnos (de hecho, estaba pero no estaba). Cañonero confesaría después que, ante el gol de la Furia, pensó en irse a su casa a hacer un trabajito que tenía que terminar porque la estaba pasando mal, y el DT desde afuera estaba como loco, con ganas de meterse a jugar los últimos 10. Una nota aparte merece Gabriel, quien cada día nos recuerda más al loco Bielsa. Hombre culto, tranquilo y sobrio fuera del verde césped, transformado en un orate cuando los cabareteros salen a la cancha. Grita, se mueve para todos lados, incluso tuvo un altercado con Claudia F, cuando, consumido por los nervios, le gritó "Me podés dejar de seguir a todos lados?".
Tras el gol La Furia se retrasó un poco, y esto hizo que Le Privé, sin mucha claridad, vaya con más gente para adelante. Así, a falta de 5 minutos, Fabbri captó un rebote sobre la derecha apenas fuera del área, con tiempo y espacio para acomodarse. Sabido es que darle tiempo y espacio a Juani es letal; el 7 la paró, levantó la cabeza, observó el hueco y le pegó suave y esquinado, a la vieja y tan conocida por él ratonera, como los que saben, lejos de las manos del arquero, cuyo esfuerzo fue en vano. Merecidísimo gol de FAB, locura de los rojinegros: Fabbri se dio el gusto de gritar "dónde está Fede? Quién es el mejor carrilero de la categoría?". Mientras tanto Micchielli le daba órdenes a JMC: "Caño, andá a buscar la pelota!". Los amarillos parecían desconcertados, y Le Privé parecía recibir un envión anímico importante como para ganarlo en los minutos que quedaban.
Los últimos 5' fueron mucho más intensos y emotivos que los 40' anteriores. Los equipos estaban desordenados, ambos querían llevarse el triunfo, y en ese contexto, fue determinante una patada de Valle sobre "el de verde" que lo sacó de la cancha. El árbitro, como siempre, siga siga. Su mayor papelón llegó un instante después, cuando tras una pifia de varios jugadores en el área, el capitán se encontró con la pelota misteriosamente enganchada entre su torso y su brazo. Una situación insólita, sólo faltaba que embolse y salga de arriba. Pero el trabajo de hormiga de los cabareteros sobre frasquito dio resultado: el árbitro dejó seguir, y Le Privé se salvó. Lo mejor estaba por venir...
Faltaba un minuto cuando Micchielli tocó con Di Gioia, quien de primera asistió en forma genial a Cañonero. Una vez más el 9 definió notable sobre el arquero; sin embargo la suerte no estaba de su lado, la pelota pegó en el travesaño y luego en el palo... pero allí estaba El Elegido, empujado por cientos y miles de almas le privences, por Lanfranchi (nuevo seguidor del equipo, después ampliaré), por su familia, por el capitán, por Petkevicius desde la cama tomando antibiótico, empujado por Octi y por el Indio, por el Cone, por los jugadores de Gordo Fracasado... en fin... Con sus 92 kilitos hay que empujarlo entre varios. Tocó al arco vacío, y... qué delirio muchachos: Abrazos de Micchielli con Lara, Claudia con Lau, Isi con Gaby, Erusalimsky con Lara y con Lau, Fabbri empezó a los besos con su novia, Codón recibía los mimos de Claudia, Gabriel atajó a Erusalimsky, Claudia se besaba con todos, Cristófalo y Valle se dieron un pico... Iancilevich, solo, corría dando vueltas alrededor del arco.
En el minuto restante La Furia metió a Le Privé en su arco con pelotazos y córners (espectacular Iancilevich en un tiro de afuera que iba al ángulo), pero la suerte estaba echada... Le Privé ganó un partido que en los papeles parecía accesible pero que se le complicó muchísimo por el bajo nivel de Il Capo, que no estuvo en su día. Sin embargo, cuando Ella tuvo un mal día, ahí apareció JF, desdoblándose, dejando todo cuando el equipo más lo necesitaba, y gracias a él, se ganó uno de esos partidos que hacen fuertes a los equipos. Se lo ve bien a Le Privé señores, un gran grupo de amigos... Si estás solo, en serio te digo, vení, vení acá, cantá conmigo... Que de la mano, de Juani Fabbri, todos...